jueves, 23 de julio de 2020

Los gritos


Un sonido agudo, estridente –chillón- rasga el sonido de los carros y motos que pasan por la avenida. Son gritos de una mujer. La mata de mango –con su última carga a la vista- no deja ver desde el balcón que sucede unos metros más allá. Los gritos suben de decibeles. Algunos carros tocan su bocina y un par de personas –conductores tal vez- gritan también “que la ayuden por favor”. De repente, una sirena, de esas que le ponen a las patrullas, suena con un poco timidez o como si no quisiera hacerlo. Los gritos cesan. Los curiosos vuelven a caminar. Una patrulla policial pasa a toda velocidad por la avenida. Todo calla; queda el normal ruido de motos, carros y el caminar de las personas. Todo vuelve a la normalidad en un día extraño de cuarentena.